Déjense ser libres ;)

Pintura de Brígida Seguín Hernández.
Reproducido con su autorización. Los derechos le pertenecen.
Si pincha la imagen, llega a su blog.

Local de belleza y depilación en City Bell, partido de La Plata, Argentina.
Foto: El Sudaca Renegau Licencia CC 2.0

Detalle de la pintada en el local de depilación

Anuncios

Cipayos

Noticia de Clarín El Gran Diario argentino del 23/08/2013 escrita por Ezequiel Burgo

El gobierno pierde. ¡Joya! Como diría Jorge Meconio: -El pierde, yo no-

Jorge Meconio, personaje de Diego Capusotto

No puedo dejar de recordar El Sueñero, Historieta de Enrique Breccia, de la Revista  Fierro temporada 1.

Vivaviva lodeafuera, dice el cartel. La remera del gorila dice: Cipayo University
El dibujo se encuentra en la página 72 de la compilación de todos los capítulos de El Sueñero. Guión y dibujos de Enrique Breccia 1984

Si quiere descargarse la historieta entera, de 82 páginas (una carpeta con todas las páginas en jpg), pinche acá. Si me tiene paciencia, me la pide por mail y se la regalo en pdf (si esto lo ve cuando el enlace se haya caído, chifle por mail o comente en “comentarios”)

Economía Social IV. El amor y el espanto.

La última vez de Economía Social nos quedamos con la solidaridad y el cristianismo. Insisto porque el componente solidario asociado al amor al prójimo empioja todo.
Se podría mencionar la reciprocidad como concepto y práctica entre grupos humanos, pero hoy agarraré por otros barrios.
En los post de Economía viejos, definí a los factores económicos o fuerzas productivas:
Fuerza de trabajo, medios materiales, tecnología (en el sentido de saber hacer o background), financiación, gestión (en el sentido de sistema para tomar decisiones).
Luis Razeto, toma un sexto factor en consideración económica: el factor C. Y le pone C por: compañerismo comunión, compartir, comunidad, compromiso, carisma, colectivo. Es solidaridad convertida en fuerza productiva.  El factor C . (Pinche y se lee la desgrabación de una charla de Luis Razeto con pequeños productores en Barquisimeto, en 1997)

Tranquilamente le podría haber puesto C por Cristianismo, que es uno de los lugares de donde abreva. (Y no lo digo desacreditándolo)
Después le haré mis observaciones renegadas. Sigo con Razeto. El tipo caracteriza a distintas economías  basándose en pares de factores económicos:
La economía capitalista se basa (siguiendo a Razeto) en el par Financiación/Medios materiales. No es que los  demás factores no cuenten, sino que es el par preponderante.

Una economía centralista basada en el par Tecnología/Gestión.


Una economía de la solidaridad basada en Fuerza de trabajo/factor C.
Y allí está la definición: la economía de la solidaridad tiene como componentes definitorios a la fuerza de trabajo y al factor C.

Es de una simetría tal que da lástima criticar.

En estas ideas, el Estado a diferencia del Rey Midas, caga todo lo toca. Una idea que cala hondo en muchas organizaciones de base que se constituyeron  a partir de los huecos que fue dejando la ruptura del Estado de Bienestar. También alimentado por las ideas neoliberales difundidas a partir del Consenso de Washington: estatal como lento, corrupto, dirigido, ineficiente, intervencionista. En el paradigma de la autogestión, el Estado sobra. Y no digo que no haya responsabilidad en el mismo Estado en la construcción de este imaginario.

La  privatización de lo estatal/público en manos de fundaciones y mal llamadas ONG’s (Cáritas, por poner un ejemplo: digo mal llamadas no gubernamentales, porque en tanto el Estado delega fondos y recursos económicos para que hagan lo que le corresponde al Estado, entonces son organizaciones que gobiernan).

Volvamos a la solidaridad, o mejor dicho, al Factor C de Razeto.

No niego que la solidaridad pueda ser un factor económico. Razeto ve a la solidaridad como una práctica habitual de los pobres. Yo no idealizo a la pobreza.
Muchas empresas capitalistas lo entienden de manera instrumental: “porfi, pasame una cuarto de libra y queso”, y se transforman en empleado del mes.

El Toyotismo y en general la producción postfordista pone a la camaradería y la solidaridad como factor al servicio de la productividad. Mirando pa juera de la empresa, también hay solidaridad. Allí surgen  los matrimonios por conveniencia, o unión transitoria de empresas.

En lo que coincido es en la centralidad del factor fuerza de trabajo. La economía social tendrá al trabajo como eje vertebrador.

No es la civilización del amor, y la economía de la solidaridad lo que estoy imaginando como el fundamento de una economía social. ¿Y el rol del Estado en al Economía Social?… Otro día.

Si,  la economía social es solidaria. Ya veremos cómo.

 Ya lo dijo el viejo en su poema a Buenos Aires

Antes, yo te buscaba en tus confines
Que lindan con la tarde y la llanura
Y en la verja que guarda una frescura
Antigua de cedrones y jazmines.
En la memoria de Palermo estabas,
En su mitología de un pasado
De baraja y puñal y en el dorado
Bronce de las inútiles aldabas,
Con su mano y sortija. Te sentía
En los patios del Sur y en la creciente
Sombra que desdibuja lentamente
Su larga recta, al declinar el día.
Ahora estás en mí. Eres mi vaga
Suerte, esas cosas que la muerte apaga.
Buenos Aires
Y la ciudad, ahora, es como un plano
De mis humillaciones y fracasos;
Desde esa puerta he visto los ocasos
Y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
Me han deparado los comunes casos
De toda suerte humana; aquí mis pasos
Urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
El fruto que le debe la mañana;
Aquí mi sombra en la no menos vana
Sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto.

Jorge Luis Borges.

La naturaleza del lazo social.

Si el espanto le suena mal, pongamosle … a ver…

¿la internecesariedad?… Mnnnn…. ¿La complementariedad?…  Por ahí vamos. Y bueno… también el amor si usté quiere, qué caranchos!

Mali y el francés. Tercera Parte (Ni cumplo ni dignifico)

Veníamos viendo que hay inflación y que las causas  son diversas. concentración y extranjerización de la oferta, puja distributiva, especulación, manija mediática a las expectativas inflacionarias, controles de precios muy perfectibles, acuerdos cortos con actores fundamentales afuera, influencia de los precios internacionales, especulación, etc, etc. En función del los diagnósticos , las propuestas también eran diversas.

Pero en Malí y el francés Primera Parte, sugerí   la necesidad de una mirada hacia adentro de las casas de los compradores.

El capital se realiza en el consumo. Producción, distribución, circulación y  CONSUMO. Sin consumo la cosa no funciona. No es que el consumo defina un modo de producción: siendo yo zurdito, le pongo más fichas a la producción, y no tanto a la distribución (como Polanyi). Pero el consumo permite la realización del capital en este modo de producción: el capitalismo.
Esas casas/mansiones/ranchos están dentro de un barrio, condado, región que comparte más o menos valores, expectativas culturales, de clase.

¿Quienes deciden lo que se compra?…¿Dónde compran?… ¿A quién?… ¿Juega la edad?…¿Es posible una mirada de género?…

Hay que establecer una unidad de referencia para el análisis. Desde el punto de vista de la descendencia, de las reglas de la herencia, de la regulación de la sexualidad, los vínculos filiales, las unidades domésticas, generalmente  están habitadas por parientes. (Padres,  cónyuges, hijos, hermanos). Pero parentesco, o familia, para una mirada económica, no sería la unidad de referencia  adecuada.

El término familia, para los habitantes  de las casas (hogres) les queda chico, porque las familias son más amplias en número que los  habitantes de los hogares. Si lo que vamos a mirar es la economía, (en este caso el consumo y tal vez la producción), la unidad de referencia no será la familia sino la unidad doméstica.

Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0 Mural Luxor, La Plata

La unidad doméstica no se refiere a todos los que habitan bajo el mismo techo: ese es el concepto de hogar. Hogar es el conjunto de personas que viven bajo el mismo techo y tienen un presupuesto común para parar la olla.  La unidad doméstica (unidad de referencia económica) es el conjunto de personas, parientes o no, que organiza los recursos, los ingresos, las capacidades ¡Y el consumo!. Y que bien podría  estar formada por más de un hogar.

Y para colmo, existe la posibilidad que las unidades de referencia coincidan:  que un hogar esté integrado por todos los referentes de una familia y a su vez sea la unidad de organización de recursos, capacidades  y consumo. En ese caso familia=hogar=UD (Unidad Doméstica)

¿Qué consumen las UD?… Mercancías del mercado y recursos  colectivos: transporte, electricidad, agua, saneamiento (también del mercado).

Los neoclásicos tienen un problema con esto, porque suponen agentes individuales que deciden y en la práctica real se encuentran con unidades domésticas con ingresos diferenciados de sus integrantes, preferencias divergentes (por lo tanto, utilidades marginales diferentes. Para ver Utilidad Marginal en el marco neoclásico puede ver las entradas de economía que le sugiero: si no está de acuerdo podrá putearme , pero  por lo menos se habrá cagado de risa con la corbata rojo punzó de Hugo Varela y el predicador conurbano, Jesús de Laferrere y los  rollingas de Capusotto. primera parte, segunda parte )

¿Qué hacer?… Bueno. Tengamos en cuenta al jefe: el jefe decide por todos.  ¿Todas las unidades domésticas tienen jefe?… Y si hubiera… ¿Cómo decide?…. La teoría les queda chica. El mundo es más complejo y la supremacía masculina está en declive. Y las familias cambian, y también las Unidades Domésticas

Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0 . Fragmento de interveción de Luxor. La Plata

Hacen unas fórmulas para calcular teniendo en cuenta las distintas utilidades marginales de los integrantes. Fórmulas complejas. Seamos breves.

Siempre hay un roto pa un descosido: llega  HART, Gillian y dice que en pos de maximizar la utilidad individual, las decisiones se negocian. (Seguimos con la necesidad y la maximización como paradigma) La unidad doméstica como un campo de disputa y negociación de intereses. Esa será la teoría de los juegos: los jugadores  apelarán al regateo, la cooperación (una especie de alianza transitoria de empresas, como en el TEG). No le voy a negar que nunca es así. Salvo que estos análisis obvian las referencias históricas en las que se desenvuelve la unidad doméstica, a las características del proceso productivo, las relaciones de producción, distribución del trabajo, las relaciones de género, de poder. Siguen pensando en agentes libres dentro de un mercado (la casa, o una unidad mayor como una especie de mercado). Pero adentro de una unidad doméstica, como en el mercado, en que unos son los dueños de los medios de producción y otros solo tienen la fuerza de trabajo, “en esta casa se hace lo que digo yo, porque soy el hombre/mujer, porque soy tu padre/madre, porque te pensás que la guita la cagan los perros y yo me deslomo laburando, porque ahora querés el gato, pero cuando sea grande te olvidás y seré yo el/la que le cambie las piedritas del meo… y variaciones de este tipo.

También olvidan que el consumo, en esta sociedad, (la de consumo, maestro), está generada por una necesidad del capital: el marketing al servicio de la necesidad, la demanda y el deseo (Lacán, Lacán, por el culo te la dan) para la realización del capital.

Al final lo re-cagué de nuevo… nunca llegamos a Meillasoux y Malí… Je, je, je…

Ta bien… le tiro una puntita. Hubo antes del francés un ruso que en medio de la revolución rusa, frente a los soviets, tira que no hay que colectivizar todo, que hay que mantener la propiedad privada de los campesinos y que hay una comunidad doméstica con un modo de producción particular en la que consumidores y productores coinciden. Que hay que mirar esa realidad. Le resumo: lo hicieron cagar. Pero luego vendrá un francés  que lo descubre y toma sus ideas para mirar el contexto colonial franchute en África. La economía doméstica y las articulaciones con el capitalismo colonial.
Si todos estos rodeos, dilaciones, juegos, el modo de producción de post, sudaca y renegau, no funciona. Disculpe. “Estamos llegando” dijo el general Alais cuando iba a reprimir la rebelión carapintada de Aldo Rico. Nunca llegó. Yo ni cumplo, ni dignifico.

Inseguridad.

Se ha construido una idea por la que en principio, cualquier desconocido es un potencial enemigo. No se vislumbra la posibilidad que pudiera ser un futuro mejor amigo.

Así proliferan los encierros, alarmas, barrios privados. En Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil  de  Zygmunt Bauman (2003), el tipo dice que hay una relación inversa entre libertad y seguridad. ¿Querés seguridad?… dame tu libertad.

Luxor, muralista platense lo explica pintando. (no sé si ese era su propósito, pero a mi me viene justo para la argumentación)

Hay quienes prefieren los ojos abiertos y las ventanas cerradas

Y otros, las ventanas abiertas y los ojos cerrados.

Inseguridad es la incapacidad de predecir, de anticipar, de prever y organizar la  vida    cotidiana.

La modernidad tenía todo estipulado. La policía buenos, ladrones malos. Banco: lugar seguro  donde dejar la plata. Estado: protege a los ciudadanos. Hombres trabajan afuera, mujeres en el ámbito domestico. La familia educa para el trabajo: las mujeres producen y educan la fuerza de trabajo.  La escuela educa para el trabajo. El trabajo garantiza una vida digna a cambio de plusvalía. El sindicato protege a los trabajadores del capital.  Oeste bueno, este malo. Norte ricos, sur pobres. Hombres se casan con mujeres

El mundo se ha vuelto hostil, las seguridades de la modernidad se han roto y la mismidad se consigue en los guetos: para ricos, para putos. La escuela  no mezcla ya a las clases sociales.

Seguridad es ausencia de riesgo. Es perdida de libertad.  Es atenerse a la rutina. Es la mismidad del gueto del club de los iguales. Algunas rupturas de la modernidad son bienvenidas, otras muy lamentables.  La seguridad tiende a atemorizarme bastante.

Dichosos los que creen… ¡¡¡Larai, lará…!!!

Vi a Jesús. Estaba en el Chevrolet que me antecedía en el semáforo.
Le saqué una foto y todo. Usted no me creerá. Pero dicen que el quía dijo: “dichosos los que creen si haber visto”. Si quiere ver lo que mi pequeña Sony capturó, pinche (la máquina está siempre  en el bolsillo por las dudas, como el depredador con profilácticos en la billetera). Le aclaro que si no se resistió a la tentación, es un  incrédulo pecador y los incrédulos la tienen lunga pa entrar al cielo.

Ta bien. Usté llegó hasta acá, y no tiene miedo y tampoco pinchó el hipervínculo… Esto no es Tinelli. Cada tanto le pido que lea cosas: pinche hipervínculos, abandone internet, busque pareja… en fin. Este blog es complejo.

La próxima, cuando vea letras de otro color, pinche.

Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0

Me agarró un impulso irrefrenable de chocarlo. Pero respiré hondo y pude sobreponerme. ¿Por qué la violencia, la intolerancia, el racionalismo materialista?…Sublimé gatillando el disparador de la DSC-W35.

¿Qué música poner?… Para este caso, va la versión sudaca capusottiana de Sympathy For The Devil con corito murguero uruguayo: ¡¡¡laraiii lará!!! Suba el volúmen al taco…

Borges, la ceguera y los culos

Escuche  unas rimas borgeanas sobre culos. Parece cierto (de la entrevista a Alejandro Dolina hecha por Eduardo Aliverti, en el programa radial Decime Quién Sos Vos, que se emite por Radio Nacional Argentina).  
http://www.ivoox.com/dolina-picaresca-borgeana_md_3768014_wp_1.mp3″ Ir a descargar

Varado en las cinco esquinas
con toda mi complacencia
por ver si te rompo el culo
voy haciendo diligencias

(Jorge Luis Borges, inédito)

Historieta de Gustavo Sala

Sketch del programa radial “Lucy en el cielo con Capusottos”  parodiando a la entrevista que realizó Soler Serrano a Borges

El último dibujito lo tendrá que ir a ver al blog del Tomi. No lo voy a afanar, ni a molestar con un post irreverente sobre el maestro. Pinche acá