Aumentos, postales, sentidos y despedida

En Occidente, por estas fechas, comienzan los balances: los económicos y los simbólicos. Como si fuera que algo termina y algo está por comenzar. Hemos dividido arbitrariamente el tiempo en años y de ahí en meses, días, horas, minutos y segundos. Ahora se viene  un tiempo de  fiesta de consumo, de gastronomía y de clichés  que se escriben y  pronuncian y  que se  repetirán solo en estos días de los sucesivos años.

Hay aumentos:

De precios en general, de reservas de  mesas en bares, de consumo de medicamentos para combatir otros aumentos: acidez estomacal, flatulencias, desórdenes intestinales y/o hepáticos, ansiedad y depresión.

Por estos lugares está por comenzar el verano, así que puede haber ligeras variaciones en otras latitudes.

Aumentan las estadísticas de suicidios, la compra de rifas, los besos  en la mejilla, los traumatismos oculares, el intercambio de regalos, el consumo de electricidad, el ingreso a templos, los encuentros con familiares,  las colas de espera, la basura en las calles,  la entrega de premios, el volumen de la música, la venta  de pasajes, el uso del agua, los  aullidos de perros,  las quemaduras por pirotecnia, los accidentes en las carreteras, el nivel de hipocresía, las borracheras, el ruido a celofán, las llamadas por teléfono, las lágrimas y risas estentóreas, el intercambio digital de postales y .ppt o .pps adjuntos, la rotura de vasos, las cáscaras de sandía, los autos en doble fila.

Y más cosas que justo ahora no se me ocurre, pero que a vos si.

Todo esto pretendía ser una introducción a otra cosa que no escribí: el abandono casi total del envío de tarjetas postales a través del correo analógico: con cartero y timbre, o sorpresa en el buzón. Y eso sería un juego para  mi colección de  postales, a la manera de Miguel Rep, o las pastillas de Eduardo Galeano. Y no será.

Intentaré entonces  una reseña de año sudaca y renegau:

Se nos fueron varios grosos: El negro Caloi, que también se llevó a Clemente. El año pasado se nos fue Trillo, pero a mi me parece que fue ayer. Este también partió Moebius (Jean Giraud).  Y Eric Hobsbawn y Dave Brubeck,  el gran Favio y Jorge Luz.

Llegaron esposados Juan Alemann y Blaquier a los estrados judiciales. Y los pilotos de los vuelos de la muerte.

Este año las calles fueron inundadas de culos enfundados en calzas negras.

Desde el 2010 existe el matrimonio igualitario: las personas del mismo sexo se pueden casar. Sin embargo, en un reciente documento la iglesia argentina en su punto dos afirma que “La familia  fundada sobre el matri­mo­nio entre varón y mujer, es un valor arraigado en nuestro pue­blo. Ante­rior al estado, es la base de toda la socie­dad y nada puede reem­pla­zarla. Vemos con preo­cu­pa­ción una corriente cul­tu­ral y un con­junto de ini­cia­ti­vas legis­la­ti­vas que pare­cen sos­la­yar su impor­tan­cia o dañar su identidad.”  Les costó, pero lograron quedarse a la derecha del papa.

Este año volvimos a la A. Si, soy de River.

Descubrimos (en el sentido de correr un velo) que la justicia independiente, se refiere a la independencia los otros poderes del estado, más no de los poderes económicos. Que periodismo independiente quiere decir independiente del gobierno, pero no independiente del poder económico.  Buen año para la caída de caretas de periodistas, jueces y políticos. Se prendió la luz y se ve todo sin Photoshop.

Este año sobrevivimos a un alzamiento de uniformados, a varias corridas bancarias, a las manifestaciones pacíficas y democráticas de la crecida… duplicada clase media que solo con ollitas y consignas de amor intentaron persuadir a la yegua populista que cambie el rumbo, porque se hace intolerable ver a las sirvientas con terrenos y planes de vivienda. La yegua les metió la mano en el bolsillo (para agregarle pesos)  pero viven con  horror que para comprar dólares haya que comentar cómo fue que se ganaron la plata. Sobrevivimos a la opinión desinteresada y despolitizada de la prensa independiente que solo quiere el bien común, y seguridad para la gente buena y argentina.

Este año operaron a la yegua. Se nos iba, pero acá está. Vivita y coliando, gracias a la Pacha Mama y a nosotros sus devotos rezantes.

Algunos gremialistas se fueron cansados de la conchocracia y que no le den lugar en las listas. Ahora están junto con la prensa independiente y la izquierda iluminada, y los patrones buenos del campo, y las esposas de los militares buenos, y mas gente linda que ahora no viene el caso mentar.

Este año se reafirmó que la economía es economía política. Se modificó la carta orgánica del banco central. Se nacionalizó YPF.

Hubo algunas leyes pedorras impulsadas por el gobierno, como la de riesgo de trabajo, o como el proyecto (aún no es ley)  de semillas. Y hubo de las otras.

Y este año bloguero  termina hoy. Y tal vez siga el próximo.

En enero seré turista con toda mi familia en el complejo turístico de Chapadmalal. Ese lugar fue expropiado por Perón a la Familia Martínez de Hoz. La secretaría de Turismo Social de la Nación al ver la fotocopia de mi recibo de sueldo (el que me paga el señor Scioli), el de mi mujer (que también le paga el mismo presidenciable señor) y los certificados de discapacidad de mis hijos, decidió que podré pasar una semana allí gratis con pensión completa. No conozco a nadie allí. Hice la cola de una cuadra para solicitarlo, y otra cuadra para enterarme que me toca el hotel con departamento y baño privado. Porque soy laburante de bajos ingresos y mis hijos son discapacitados. Martínez de Hoz también se llamaba  el pabellón de la Rural, donde estuvo Clarín en la Feria del Libro.

Y asi empezaré el año 2013. Apoyando a este gobierno, que representa la mayoría de mis ideas, comentando las cagadas que se manda, pero bancando. Las cagadas de los indeseables se festejan, pero la de los nuestros duelen. Seguiré así por la vida, ecléctico, sudaca, inorgánico y renegau. Lo digo con la autoridad que me confiere ser el  jefe de cocina de una familia disfuncional.

Los que son creyentes en lo trascendental, dios, dioses, le confieren a esta época un sentido de religiosidad. No me enorgullezco de no tenerlo. No me sale, nomás.

El sentido de la vida, lo encuentro acá, en el cascote que gira alrededor del sol. El cascotito Pacha Mama, con nombre hembra y sudaca. También le dicen Gaia en las Uropas.

Los sentidos de la vida. (amor, olor, sabor, caricia, mirada, música, )

 

Olor de tabaco para pipas.

Un chocolate amargo se deshace en la boca.

Clavé los dedos en el tarro de arroz y

caminar.

Arena mojada en los pies.

Arrullo del el río.

Tomas sopla un diente de león y su pelo flota. Y acá, la china me abraza fuerte

Anuncios

7 pensamientos en “Aumentos, postales, sentidos y despedida

  1. Mi Tucumán, bueno … digo Su Tucumán…suyo y del niño Ricardo… Bueno… vuestro Tucumán. Qué también Tucumán es nuestro! También Usté!, ponerse “Mi Tucumán”. Me alegro que le guste.

    Ricardo: Si, y ahora con Ramón…espero que el menemista este haya aprendido a tratar con equipos en los que no están el burrito, el príncipe, el muñe, en fin… qué equipos tuvimos.

    pepe, quéselevasé 🙂

    federico; seré uno más. Feliz de no ser el rubio de De la Cárcova en sin pan y sin trabajo y si un negro peroncho rodeado de felicidad.
    Seguramente habrá fotos para compartir

    Buen año para tod@s

    Me gusta

  2. Gracias Iris. Lo veo ahora que es el último día. Movidito el 2012. Y nos fuimos a brindar con la corte pa trá y los muchachos agitando fantasmas. El año que viene (ya mañana) vendrá recargado. Pero nadie dijo que sería fácil. Un abrazo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s