Economía VII y última (precios)

Agarré pal lau de los precios. Y me meto con los clásicos.

En los clásicos, los precios del mercado estarán  en torno a un  precio natural. ¿Precio natural?… Ya iremos allí.

En el primer o segundo post de economía, hablé de los factores de la economía para los clásicos. Tierra, trabajo y Capital. Bueno, como usted, tienen precio. ¡¿Que Ud. no tiene precio?!… Fíjese en la póliza de seguros del auto cuando vale una vida. Las compañías ya le han puesto precio a su vida, para el  caso que un vehículo lo embista.

Tierra: Su precio es la renta, el agente, el  terrateniente.

Trabajo: Su es precio el salario, el agente, el  trabajador.

Capital : Su precio es el  interés, el agente,  el  capitalista.

Para los clásicos, el valor es el precio. (valor de cambio, para el Charly.) Actores (agentes) y precios se vinculan para formar el  precio natural de una mercancía dada. La palabra actores viene de las ciencias sociales, y me parece adecuada pa este momento.

Y llegamos: el precio natural. Hay un precio mínimo por debajo del cual el factor no intervendría en el proceso productivo y por encima del cual habría un sobreprecio que tentaría a más actores a intervenir, con lo cual con la sobre-oferta bajaría el precio. Chan.Chan.

El precio natural es un valor anterior al precio del mercado, aunque el del mercado fluctúa en torno a este precio natural. La fluctuación de los precios se acercaría al precio natural. (Física Newtoniana -el sistema se autoequilibra), a partir del mercado, es decir,  a partir de los mecanismos de oferta y demanda: mayor demanda, mayor precio. (Ya veíamos en post previos la analogía entre la economía y la física newtoniana en la referencia de los clásicos).

¿Y el estado?  Ta pa garantizar el mercado, porque  los agentes se autoregulan.

la Constitución te ampara,
la justicia te defiende,
la policía te guarda,
el sindicato te apoya,
el sistema te respalda
y los pajaritos cantan
y las nubes se levantan.

¡Tocá madera!

¡¡¡Dejémolón de joder!!!!

En economía VI vimos varias falacias de los postulados neoclásicos del marginalismo. Hoy le toca a los precios auto-regulados por el mercado.

¿Por qué carajo suben los precios?… ¿No era por presión de la demanda?…

Renuncio a transformar este blog en un tratado de economía: a la mierda las teorías keynesianas, monetaristas, neokeynesianas, etc, etc, etc. Léanlo en otro lado. (No digo que no sea necesario verlo, pero hoy, si me pongo ahora mismo, me tiran el post por la cabeza).

En algo influye la demanda, cómo no.  Pero hay otros aspectos a considerar. Y no me referiré a una mirada sociológica referida al consumo: Baudrillard, Bourdieu. Veamos  la concentración de la oferta.

Mejor dale vó, Heller:  (Columna de Carlos Heller en el programa Marca de Radio de Eduardo Aliverti 6/10/2012 en Radio La Red). Lo dejé todo, si bien la primera parte es pertinente al tema, la segunda donde habla de economía y crisis global está re-buena, y quién soy  yo pa cortarlo al Carlos.

Los precios aumentan favorecidos por  concentración de la oferta y no exclusivamente por la presión de la demanda. La cuestión es la puja distributiva, la manera en que se reparte la torta.  Y ahí hay cuestiones históricas y políticas. ¿Cómo es que se construyó una economía concentrada?… Aquí el estado fue fundamental. Aunque la teoría clásica y neoclásica le dejan un papel secundario, es el principal factor, que otorga viabilidad política y  jurídica para que se produzca.

Chiste de Rudy y Daniel Paz del diario Página 12 del 7/10/2012

Cuando se acuerdan aumentos en los salarios de los trabajadores en las paritarias, inmediatamente los empresarios cargan ese porcentaje de aumento salarial al precio   de los productos.  Y ahí es que se produce eso de que los precios suben por el ascensor y los salarios por la escalera.

La otra cosa es la expectativa de inflación. La profecía autocumplida. Como dicen que subirá, subo para no perder, porque cuando repongo, me costará más caro. Y si necesito 3 compro treinta para tener cuando salga más caro, y algo de razón hay en el aumento de la demanda para el aumento del precio. El Uróboro del aumento. ¿Y como hago?… Uso los medios de comunicación para anunciar el caos. Algo de eso ya hablé en el post sobre las retóricas de la intransigencia de  Hirschman, en Se viene el zurdaje, las retóricas de la Chiqui

El Uróboro

El tipo (Heller) tiene propuestas:  una reforma tributaria profunda que grave con mayor vigor las ganancias excepcionales de las empresas que aumenten los precios. Si se pone un impuesto progresivo a la ganancia empresaria, se volvería ocioso aumentar los precios por encima de determinado nivel, porque se lo llevaría el estado. Hay que seguir perfeccionar el sistema de retenciones, identificar la existencia de prácticas anti-competitivas que apuntan a la obtención de ganancias extraordinarias.

En relación a la concentración de la oferta, también se puedan  eliminar cadenas de intermediación. Creación de una red de mercados centrales en las capitales de provincia, en los grandes centros urbanos.

Y clonar a Guillermo Moreno.  (No, eso no dijo Heller). Se necesita mayor cantidad de polémicomoreno. El mostro controlador, reproducido, con el aliento en la nuca a los muchachos que tienen ganancias extraordinarias.

Fin

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