Economía VI (Rolinga sudaca ¿Cerveza o pancho?…Utilidad Marginal II Elección racional)

En Economía V veníamos de la explicación de la teoría de la Utilidad Marginal neo-clásica.  Comencé desarrollando la idea de Utilidad Decreciente.

Faltaba la parte de la elección racional. Acá estamos: Cada decisión de gasto influenciada por la maximización de beneficios en función de una escala de valores personal (subjetiva).

Un video de Jesús de Laferrere: nuestro agente económico: Un rolinga

Ilustración de Gustavo Sala

La aparición de Jesús es más bien escasa. Lo habitual es pedir o un peso pa’ la birra y juntó diez. Pero en el autoservicio chino, además de cerveza, venden panchos. Quedó flasheado por el dilema. ¿Cómo usa racionalmente el dinero?…

Un neoclásicorelinga diría:

“Las alternativas de elección del agente económico (rolinga) estarían dadas por: los precios de los productos que vienen dados por el mercado y las restricciones del ingreso, vieja!”

X es  Cerveza,  Y es Pancho.

¡¡¡Dió mío!!!! Acá, una tabla con la subjetividad del rolinga en cuestión: las utilidades marginales de cada bien.

Supongamos que los precios son más baratos que los del INDEC y una birra sale un peso y un pancho también (otra suposición mentirosa).

Con los dos primeros pesos comprará dos unidades de Y (dos panchos)  porque su utilidad marginal es de 19 (10 + 9) que es mayor que la utilidad marginal de una unidad de X (birra)  que es 14.¡Una idiotez!…El marginalismo es así.

(Recordemos de la entrada Economía V que la utilidad marginal estaba sujeta a la valoración subjetiva y que los números no se correspondían con unidades dinerarias)

El rolinga ta cagado de hambre, y si bien valora más la cerveza que el pancho (14 la birra y 10 el pancho) lo que más le importa aquí y ahora es que pica el bagre.

Ven también que el valor de un bien es decreciente. El primer pancho tiene una utilidad marginal de  10 y el segundo de  9. (le va bajando el hambre al rolinga)

Con los segundos dos pesos comprará otras dos unidades de Y (otro par de panchos). Porque la UM será de 15 (8 + 7), que es mayor que una unidad de X  (cerveza 14). Tiene más hambre que piojo de peluca. Se atraganta y recuerda el recital en el Monumental de River del 95

Con los terceros  dos pesos comprará una cerveza, cuya utilidad marginal será mayor que dos panchos  11= 6 + 5. Acá le bajó la ansiedad y necesita bajar el morfi.

Con los siguientes dos pesos comprará otra cerveza. Una es como agua. Tiene una UM de 12, mayor que la de Y (el pancho que es de 11.

(Todavía le quedan dos pesos y verá)

Con los últimos dos pesos: comprará dos panchos más UM de 11, que es mayor que la UM de X que es 10.

¿Aburrido no?…

Pero no solo aburrido.  Erróneo.

En la economía subjetiva neoclásica se deducen los comportamientos colectivos a partir de los individuales.  La sociedad es vista como una sumatoria de individuos. Pero las escalas de valores son construcciones culturales, clasistas, en donde se combinan y articulan subjetividad y condicionamientos sociales.

La demanda individual será la cantidad de mercancías que el sujeto consumidor está dispuesto a adquirir a un determinado precio, dado por el mercado, en un momento determinado. Se parte de la base de un equilibrio entre un consumidor y un conjunto limitado de mercancías específicas, al variar el precio, el comportamiento de la demanda variará.  Y que los agentes, en su búsqueda de equilibrios parciales, construirán un equilibrio general.  Si no fuera que pensar así generó/a desastres e inequidades terribles, resultaría cómico.

Pero se quedan sin explicar la causa de las variaciones de los precios. Al precio lo toman como dado.

La otra cosa errónea es la  supuesta igualdad frente al mercado. Eso ya lo expuso detalladamente el Charly. Una construcción ideológica negadora de la estructura de clases que profundiza las nociones clásicas de leyes naturales intrínsecas al comportamiento del homo económicus (que vimos en Economía I)

 Elección en la teoría subjetivista supone una igualdad en el mercado. Ya lo dijo Orwel en Rebelión en la granja: “Todos los animales somos iguales, pero algunos somos más iguales que otros”.

En relación al consumo, la capacidad de elección de propietarios y trabajadores es desigual. Desde la oferta, también hay desigualdad: el trabajador solo ofrece fuerza de trabajo como mercancía.

Otra cuestión: la decisión sobre el consumo de los agentes económicos. Los agentes económicos no viven todos solos. No solo se pone en juego la idea de Habitus de Bourdieu, también se forma parte de una unidad doméstica y las decisiones sobre el consumo tiene infinidad de variables (desde el despotismo patriarcal del jefe de familia a las variables que se imagine respecto de quién confecciona la lista para el supermercado). Un tema que tal vez se  podría desarrollar en otro post. Unidad doméstica, familia, economía, consumo. Aunque en este blog, ya se ha tomado el tema

Y aunque los precios forman parte del marco para las elecciones individuales, ellos mismos son producto de las relaciones complejas entre los sujetos económicos.

El modelo neoclásico requiere de competencia perfecta. Que los agentes se comporten en la dirección óptima, y de una serie de variables consideradas contextuales o exógenas y que ellas estén controladas. Sin ese pre-requisito, los modelos subjetivistas no funcionan. Debe haber disponibilidad absoluta de la información por parte de los agentes, y competencia perfecta por parte de los mercados. (Se desalientan los monopolios para el caso de las empresas y de los sindicatos para el mercado de trabajo) En este sentido,  es un modelo teórico que funciona solo si de dan variables que en la práctica no acontecen.

Mucho más interesante que la teoría marginal del valor es el desarrollo teórico baudrillardiano en Critica a la economía política del signo, que expliqué en
Acerca de lo que me conto Baudrillard cuando comiamos tortafritas…
Diez mil de la Versuit, podría haberse llamado Homo Económicus
http://www.youtube.com/watch?v=P2KHxViPR4k

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El Odio.

Escuché por enésima vez uno de los relatos más logrados del periodismo argentino. La editorial el odio de Eduardo Aliverti. Me parece un ensayo profundo, un mojón en la historia del periodismo nacional. Una bisagra.

No digo que sea la carta abierta de Walsh a la junta militar, pero me pega en el pecho, porque recuerdo el día que la escuché en directo por la radio.

Las palabras de Aliverti, no han perdido vigencia. No se ponen amarillas como el diario de ayer. Lamentablemente son cada vez más vigentes. Usted ya lo escuchó. Lo invito a re-escucharlo. Lo escribió dos años y pico antes que la plaza del odio.

Pocas veces hablo de lo que hay que hablar, leo lo que hay que leer y escribo lo que hay que escribir. La agenda de este blog es ajena a la de los medios de comunicación, pero algunas veces, unas pocas, coincide.
No lo digo por el discurso de Cristina en Naciones Unidas. (pinche que es imperdible).  Es por la plaza del odio.

No puedo agregar nada a lo escrito y dicho por Eduardo en febrero de 2010. Todo el mundo ha escrito ya. Y mejor que lo que puedo hacerlo yo.

Solo el video de los Quila que vi en el blog del Nigger. Es de 1973

Amor incondicional (mi versión libre de un cuento popular)

El tipo está acostado  y su mujer le sostiene la mano con rostro compungido.

El la siente pero deja los ojos cerrados. La luz le perfora el cerebro.

Finalmente se la juega y la mira, para darle un signo de vida y gratitud.

Y con un hilo de voz, comienza una serie de sonidos guturales por el costado de la cánula de su boca que le dificulta la pronunciación.

Ella lo mira con ternura… eso que  queda cuando se va la pasión.

El piensa que tampoco el yeso masivo, el olor a desinfectante, la blancura de las paredes y sobre todo, los gemidos de los pacientes de la camas vecinas que deja pasar la tela del biombo, ayudan para otro clima.

Entonces, se arranca la cánula y  habla, por primera vez después del accidente, a pesar del gesto de cuadro enfermera con el índice cubriendo la boca que le pone su amada esposa.

Stencil de Nicolás Massone

María…No, dejame que lo diga aunque me muera.

No sé como agradecerte todos estos años a mi lado. Espalda con espada en la adversidad y la pasión   en las noches aciagas.

María… vos que me hiciste entrar en la obra. Yo no conseguía trabajo y moviste tus influencias. Y el capataz… bueno… está bien que él no tuvo la culpa de la soga.

Aprovecho también para decirte, ahora que me acuerdo… cuando la soga se cortó y caí del octavo piso…

Como ahora… estuviste a mi lado. Y los ocho meses de rehabilitación. Incondicional, estoica. Alimentándome con la cuchara de plata en la boca. Esa que se calienta mucho y quema.

Y luego con lo del auto. Justo me estabas contando un hermoso cuento y … las lágrimas de la emoción … y el impacto.
Veía desde el cielo tu cara y solo me detuvo la veleta del techo de la jaula del puma. Y no pudiste salir hasta diez minutos después, herida por el impacto frontal del Crevy, y avisar que la fiera estaba sobre mí. Y me cuidaste como ahora, con amor, ternura y devoción.

Lo último fue el ascensor. Me llamaste  y  nuevamente la caída… como el andamio, como mis pesadillas infantiles.

Se produce un silencio. Se mira y donde debieran estar, solo ve las sábanas pegadas al colchón. -¡Para qué quiero las piernas si puedo contemplar tu rostro todavía infantil y risueño!…-

Ché… eso. ¿De qué te reís?… ¡María y la reputísima!… ¡¡¿No serás yeta?!!…


Epílogo: El tipo de mi cuento es un perdedor. Allí ha vuelto con casco.

Economía V (¡No hay papel!…. Escasez. Utilidad Marginal I)

La vez pasada quedamos en arrancar con los neoclásicos. Si vamos a hablar de los neoclásicos, así de una,  dejamos a los clásicos afuera.  (en el campeonato pasado quedó solo Independiente-Racing. Y como siga así el Rojo de Avellaneda, pasará lo mismo. Bueno, con River venimos pior).

Digamos que con la emergencia de la postura neoclásica   se rompe la alianza entre  la política y la economía. Economía a secas (de vientre) Bueno justo no… ya veremos con Huguito.

La de los neo-clásicos es una posición subjetivista y marginalista. Vamos por parte, como dijo Jack, el destripador londinense.

Los economistas subjetivistas partieron del sujeto económico como unidad de análisis. Minga el colectivo. Acá cuenta el individuo: el sujeto/la sujeta. (Parece fría su jeta) Disculpe, se me chispotió. Quiero decir que la sociedad, sería una sumatoria de individuos.
Paradigma neoclásico: la escasez y la elección.

Hoy:  La escasez. (fundamento del valor neo-clásico)

Los chabones tienen una preocupación en torno a las variaciones de la demanda. El precio es un dato de la realidad que no pueden explicar. Pero no nos adelantemos.

El presupuesto es que el hombre (genérico) tiene diferentes necesidades, que en términos generales son ilimitadas. Siendo que los bienes que se le presentan son escasos, debe elegir racionalmente.   (La elección la veremos en otra entrada.)

Las necesidades serían sensaciones penosas susceptible de ser eliminada por un bien escaso.

Y acá llegamos a lo del marginalismo:

Parten del supuesto de que todo bien tiene una utilidad decreciente para los sujetos.

Veámoslo con  una necesidad concreta y un único bien capaz de satisfacerla. L@  invito a ver este video, para que se relaje y para que nos ayude a entender.

Supongamos que Huguito está desesperado y del  otro lado del maldito biombo le avisan que hay disponibles  cuatro trozos de papel higiénico. Son de igual tamaño.   ¿Cuál sería la utilidad  para Huguito del primer trozo?…Es lo que más necesita en el mundo aquí y ahora.
El segundo  trozo de papel no es  necesariamente una necesidad desesperante. Pero es necesario. ¡Muy  necesario!

Huguito ya se ha limpiado todo. Pero el tercero, para el remate,   garantizaría  un trabajo perfecto.

El cuarto trozo de papel que le ofrecieran, no tendría ninguna utilidad para él. (lo imagino con un culito pequeño). No diré nada porque ya estuve muy escatológico.

Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0 Mural de Pil. La Plata

Puede graficarse como una curva decreciente que une los puntos de contacto entre los grados de satisfacción de una necesidad y la cantidad del bien.

Quien dice curva… puede decir recta

Utilidad total: Suma de las utilidades de cada dosis. ¿?… ¡¡¡¿Lo qué?!!!… Es que arbitrariamente (o más bien subjetivamente) a la utilidad del papel para Hugo se le puede asignar un número (que no son  pesos o dólares o euros. Algo extremadamente útil podría ser de utilidad 10. algo inútil cero y algo medianamente útil, cinco, con todos los valores intermedios) Recordemos que para esta corriente la utilidad de un bien depende de la subjetividad individual.

Utilidad marginal: Sería la utilidad de la última dosis disponible de un bien (papel). La utilidad marginal de un bien será más alta cuanto menor sea la cantidad del mismo respecto de la necesidad que tiene que satisfacer (limpiarse las pompis). (juego de palabras difícil pero la idea es simple)

Hasta ahora se explicó la subjetividad y  la utilidad decreciente, pero no la elección, porque hay un solo bien que satisface una necesidad (papel que limpia las pompis) .

Para explicar la elección (el segundo paradigma marginalista neoclásico) necesitamos que Hugo o cualquier otro que elijamos, tenga que elegir al menos entre dos bienes.

Si yo arrancaba diciendo “utilidad de un bien es decreciente, respecto del grado de satisfacción de la necesidad por la que fue requerido. Deriva de la cantidad disponible y de la escala de valores o preferencias de los individuos en las que se inscribe dicho bien”, Ud.  rajaba a chequear el Feisfuc.

¿Pa qué aprender teoría neoclásica?…¡Pa que no lo sigan chamuyando!…

Al final de la explicación, (que termina en el próximo post) le digo lo que pienso, que no será otra cosa que mezclar unas pocas reflexiones personales (ingenuamente creo) con lo que leí hace mucho en el libro de  Hugo Trinchero y quién sabe dónde más.

Hugo Trinchero, Antropología Económica. Ficciones y producciones del hombre económico.Eudeba, Buenos Aires 1998

Economía IV (la profesión de economista y la crisis)

La bibliografía en Economía III  nos revelaba novedades escritas en 1966 en París.  Hoy serán noticias viejas del 2012, que no nos alejan tanto de los intentos clásicos de ver en la física newtoniana y las ciencias naturales el modelo para la economía.

La crisis económica expone la  crisis misma de le economía como profesión basada en los valores neoclásicos. No pudo predecir, no puede explicar, no puede resolver.

Howard Davies, nos comenta las palabras de Jean-Claude Trichet que renunció a la presidencia del Banco Central Europeo:

“en tanto responsable de las políticas durante la crisis, los modelos [económicos y financieros] disponibles me resultaron de escasa ayuda. De hecho, diré incluso más: frente a la crisis, nos sentimos abandonados por las herramientas convencionales” Jean-Claude Trichet

Los comentarios de Howard Davies están protegidos y reproducirlos implican infringir  la ley de propiedad intelectual internacional.  No podré entonces copiar y pegar lo que el tipito escribió. Enlazarlo con un hipervínculo también es delito, pero tal vez me den menos años de prisión.

Si le da pereza, le comento sintéticamente que el tal Trinchet solicitó ayuda a otras disciplinas para entender y morigerar la crisis (a la física, ingeniería, psicología y biología).  Hizo una crítica pública a su profesión y a  los profesores de finanzas de  las escuelas de negocios, desde Harvard hasta Hyderabad.

El ganador del premio Nobel, Robert Lucas sostuvo  que la crisis no fue predicha porque la teoría económica predice que esos eventos no pueden predecirse.

La escuela de Chicago  desarrolló  una robusta defensa de su enfoque basado en las expectativas racionales, rechazando la noción de que es necesario un replanteo. (los monetaristas continuadores  de Milton Friedman)

Asumir que para generar crecimiento, podía ensayarse una política de estímulo a la demanda,  sería asumir la derrota  del monetarismo ante propuestas  de solución de corte keynesiano.  ¡Prefirieron consultar a biólogos, físicos e ingenieros! Por los resultados parece que confiaron en pronosticadores meteorológicos.

Larry Elliott (es editor de Economía en The Guardian) desarrolla su tesis para explicar la razón de la permanencia de la crisis: hay tres mitos que la sustentan:

La razón por la que la crisis ha sido tan larga se reduce a tres mitos. El mito anglosajón consiste en que las grandes finanzas constituyen una fuerza para el bien, en lugar de entender que viven de las rentas y son corruptas. El mito alemán es que puedes resolver un problema de deficiencia de la demanda apretándose el cinturón y aumentando las exportaciones. La política correcta entraña poner coto rigurosamente a los bancos, cooperación internacional para que los países acreedores aumenten la demanda interna a fin de ayudar a los países deudores, y un ritmo mesurado de reducción del déficit gobernado por el ritmo de crecimiento en lugar de serlo mediante objetivos arbitrarios. Las posibilidades de que esto suceda son escasas. Pues existe un tercer mito: que no era gran cosa lo que andaba mal en la economía global en 2007 Larry Elliott

Este artículo si puede reproducirse y citarse sin riesgos de electrocución por los defensores de la propiedad intelectual.

Ya se va vislumbrando que la economía y lo económico como prácticas y categorías analíticas son una cosa bien distinta que la economía como profesión. Y que el retorno a la economía política es imprescindible. No podemos dejar nuestros sueños y el futuro de las generaciones siguientes  en manos de unos locos con carnet, como dice El Nano. Lo de las expectativas racionales que plantea la escuela de Chicago, nos devuelve al pasado,  a las raíces del enfoque neoclásico. Otro día arrancamos directamente con la teoría marginal del valor.

No se preocupe. Por el nombre parece inentendible. Falsa alarma.

Haaaa …los economistas…

Pannonica (Jazz de Thelonious Monk)

Baronesa Pannonica de Koenigswarter. (la baronesa  bebop. Mecenas de Thelonious y Charlie Parker, entre otros)

En la película Bird (1988) de  Clint Eastwood, Nica fue interpretada por Diane Salinger.

Telonius Monk le hace su homenaje a la minita de sangre azul que lo bancó.

Foto: Herb Snitzer, 1959. A la foto la saqué del blog de Juan, (…y mientras tanto // …and meanwhile) Pinche y llegará.

Economía III (¿Lo económico?… )

Veníamos del Homo económicus y la época clásica en la economía, de la analogía con la física newtoniana:  La materia -sociedad- formada por átomos -agentes económicos- el movimiento – las relaciones sociales de intercambio -el movimiento- y el mercado, o ámbito de realización del intercambio -el espacio-

Esto: el orden natural por un lado y por otro la naturaleza humana: Los sujetos  económicos como propietarios de bienes recíprocamente necesarios (trabajo-capital) y  el discurso del Estado como producto del pacto entre propietarios que ceden algo para mantenimiento del orden social. (el Leviatan de Hobbes) y lo economico primero como la riqueza material de la sociedades en Smith (pero para ser justos, se lo copió de Platón) y luego con los neoclásicos como toda acción que combina medios escasos para alcanzar del mejor modo posible un fin.

¿Seguimos?… Ya le está dando sueño.

Raje o escúchese esta

Divididos y Los Piojos cantan El viejo del Carpo
¿Se despejó?… Sigamos… o mas bien, empecemos.

Esta teoría, la de lo económico como el cálculo racional entre medios y fines, es una definición teórica general que no capta lo económico como tal. “Queda disuelto en una teoría formal y no se distingue de cualquier actividad orientada a un fin, como el placer, el poder o la salvación.” La relación de una madre con su bebé tendría la misma relación que el patrón con el empleado. Porque en definitiva, estaría regido  por el principio del placer de Freud.  (Esto me lo robé de una reflexión de Maurice Godelier, que lo escribe en un broli llamado: Racionalidad e irracionalidad en economía, en 1966, en el capítulo tercero. ¡Tomá mate con chocolate!)

Tonce.. si toda actividad de cálculo orientada a un fin es económica, nada lo es. Pasa lo mismo con la definición de cultura de Edward B. Tylor: el tipo la define como todo lo que hace el hombre (no habló de las minas) como parte de la sociedad. Cagamos. Todo es cultura. Definiciones basuras. Definir es establecer límites. Es decir: esto es hasta acá, y de acá para acá, ya no. Una definición puede establecer barreras o  puede ser una frontera porosa, permeable, como la defensa de River Plate, pero siempre intenta aguantar los trapos. Hasta ahora no tenemos nada con economía… ni con River Plate.

Esa definición general, pedorra de la economía,  fue caracterizada  por Polanyi, como una definición formal. Y acusó a sus defensores de  formalistas. Los formalistas tratan de recortar el campo de la economía viendo cómo administran medios escasos para obtener fines, y así con esa tabla de ravioles, fueron tratando de acomodar lo que veían en sociedades diversas.

Pero Polanyi, (y otros), oponiéndose a esta manera de ver la cosa, proponen indagar la economía desde la sustancia, no desde la teoría formal. Tonce se definen como sustantivistas. A la mierda la escasez. Mire… la definición sustantivista de economía que traigo no es de Polanyi, sino de otro sustantivista.

Económico se refiere a la provisión de bienes materiales que satisfacen necesidades biológicas y sociales (…) Independientemente de las diferencias el medio ambiente  natural, las técnicas  de producción o los rasgos culturales, todas las comunidades se componen de seres humanos cuya existencia  bio-social depende de la provisión continuada de artículos materiales.  G. Dalton

Bueno… ya tá. Algo de luz. Una definición que nos deja más o menos en paz.

A descorchar.

Y estábamos por descorchar y  Godelier dice : -Ché… ¿Y los servicios?… ¡Quedaron afuera!… Dalton… ponete las pilas-. Y se pregunta… ¿Y si le agregamos a la definición sustantiva los servicios y chau pichi?…la economía sería  la teoría de la producción, de la distribución, y del consumo de bienes y servicios...

Listo.

Y luego dice Maurice (Ya nos hicimos amigos y le digo por el nombre) -Minga!… Listo nada-

-“Si toda la producción de servicios es económica, entonces lo económico explica toda la vida social.: la religión, el parentesco, la política y el conocimiento.  Todo es económico y nada lo es… “-

¡¡¡Reneuncie Montonero Almeyda!!!  (Esto creo que no lo digo el franchute).

Basta…. Otro día seguimos. Los dejo en paz.

Si llegó hasta acá, les dejo un regalo para el alma
Mañana en el Abasto, pero por Divididos y con erquencho

Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0. Street Art. Sténcil La Plata