Arbeit macht frei. Arbeit adelt.

Pensaba en el trabajo. No es la primera vez que me pasa. Hay algunos mandatos difíciles de transgredir, pero hacerlo es una manera de crecer. Por ejemplo: el trabajo dignifica.

Esta frase, es de una fortaleza y efectividad abismal.

Pere un cacho… ¿Por qué era que pensaba en el trabajo?…

Si… ya tá. Era porque desde hace una gestión entera en mi trabajo (Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires), no tengo tarea.

No es una situación particular, personal: direcciones enteras estamos al pedo.

Y pensé en la dialéctica del amo y del esclavo de Hegel.

En el trabajo hay una paradoja: si bien el trabajo es fuente de alienación, opresión, explotación, también (durante la fase de la modernidad industrial), el trabajo (me refiero a la tarea) podía ser fuente de dignidad. Pero no es ese  el par diaéctico que pensé:  (plusvalía/dignidad). El trabajo  es una fuente de poder para el trabajador. ¿Querés mi plusvalía?… bueno, dame condiciones dignas.  Lo que te explota, lo que te aliena, a su vez, es tu fuente de poder.

Un trabajador estatal sin tarea no tiene herramientas para hacer valer sus derechos. Cuando tener trabajo y tener tarea está escindido, se acaba la dialéctica y el trabajador pierde su fuente de poder.

Me imagino que a ud. a esta altura la dialéctica le importa un carajo y estará enervado por los ñoquis del estado que se financian con los impuestos de todos. Tiene razón. Casi. No se trata de ñoquis, sino de empleados de planta sin tarea.

Eso ocurre porque hay un conflicto nación/provincia. El estado nacional prefiere implementar las políticas sociales directamente con los municipios para evitar el uso político de los recursos  por parte de los gobernadores.  Hace bien.  El problema es que el gobierno provincial piensa su política social desde la óptica de la seguridad policial  y no desde la promoción social, desde el desarrollo local, desde el empoderamiento de la sociedad civil… (pero esto es otro tema).

Volvamos a la dignidad del trabajo.

“Arbeit macht frei”  estaba en un cartel de Auschwitz. La traducción es  el trabajo te hace libre.  Esa misma leyenda estaba en otros campos: Sachsenhausen, Dachau y,  Theresienstadt.

En la entrada de los campos de trabajo para los alemanes arios del Reich figuraba la leyenda Arbeit adelt (‘El trabajo ennoblece’).

Ernst Jünger se mantuvo al margen del nazismo, en un status ambiguo. Drogón, legionario, voluntario en  la primera guerra, novelista, ensayista, literato, filósofo. Escribe el ensayo El trabajador, –un ratito antes del mal, en  (1932).  Hay allí un bodrio altamente no recomendable, en el que se exalta una figura mítica no referida a un sujeto social, sino a su visión y/o su deseo. Lo leí íntegro hace unos años. Ni lo intente. El libro para entender al trabajador y al trabajo, desde mi perspectiva, es el de Robert Castell: La Metamorfosis de la cuestión social. Una crónica del salariado.  (1997)

Te la dejo picando

El trabajo te hace libre, y te dignifica, solo cuando te interpela: cuando desafía tu creatividad, cuando canaliza tus energías, cuando te hace gozar, cuando la actividad es socialmente útil, necesaria.  Cuando forma parte de un plan conocido y compartido. El trabajo: herramienta para valorizar la mercancía, para enriquecer a la burguesía, para pagar la reproducción de la fuerza de trabajo… y por qué no, para empoderar a los trabajadores frente al capital.

De casa al trabajo y del trabajo… al bar. La orquesta típica Fernandez Fierro se manda una alquimia… mezcla Piazzolla con Jaime Roos y sale magia

 

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6 pensamientos en “Arbeit macht frei. Arbeit adelt.

    • Vacío y debilidad si, Nigger, pero no sucio. Los laburantes sabemos quienes son los responsables cuando se vacía una empresa o un estado provincial. Somos laburantes sin tarea. Estamos ahí. Otra cosa es aceptar un cargo de gestión como funcionario público y no funcionar para el público (los ciudadanos).

  1. ¡Esta frase!
    “El trabajo te hace libre, y te dignifica, solo cuando te interpela: cuando desafía tu creatividad, cuando canaliza tus energías, cuando te hace gozar, cuando la actividad es socialmente útil, necesaria. Cuando forma parte de un plan conocido y compartido”.
    Ayer hablaba (bue…nos posteamos por facebook) con un amigo músico, que se quejaba de que la gente no se da cuenta del trabajo que tiene atrás un músico, uno bien under (o ander, como prefiera), y que muchas veces toca sin cobrar una moneda, porque lo recaudado va para el lugar y para pagar el sonido, y aún así, la gente trataba de garronearle la entrada…
    Y ahí nomacito le dije:
    “Eso no le pasa a los músicos solamente. Por lo general, nadie respeta el trabajo de los otros. Los profesionales solo se fijan en que los obreros ganan más plata. Todo el mundo bardea a los que trabajan en el subte o en los peajes, o barren las calles o los estatales y dicen que son chorros que no hacen nada y ganan un montón de plata. Y los que no estudiaron bardean a los que estudiaron.
    Alguna vez escuche a alguien que se quejaba de cuanto ganaba un músico del Colón…porque le parecía un robo.
    Cuando se compra algo, nadie le da valor al trabajo que esta atrás de lo que se está comprando, y lo quieren regatear a toda costa.
    Las cosas, hay que hacerlas con pasión, por la pasión. Es la única forma para no ser como ellos, como los otros…”
    Y ahí nomás le pegue un texto de Galeano; “La dignidad del arte”.
    Así se va, triste por la muerte del flaco, su amigo, el trapecista.
    Sls.

  2. Hola Este trapecista. El tema del trabajo es complicado. Y tiene más ribetes que un vestido de novia. Y Ud. descubre unos ocultos cerca de la bombacha. El arte… ¡Qué buen costado para mirar el trabajo!… Gracias Este trapecista 🙂

  3. simultaneamente a leer tu post estoy viendo El Pianista, de Polanski …Ah, el trabajo: aun cuando te interpele hay una dosis de malestar… Yo hago dos laburos que me gustan, (uno mas que el otro) y los dos para el estado. Y sin embargo el trabajo me saca algo que solo recupero cuando escribo, asi, al pedo, por que me piacce… que se yo.
    Me preocupa tanto el trabajo porque estoy por jubilarme el año que viene, entonces la cuestion se me vuelve en carne viva. Me puedo jubilar mas adelante, tengo 56, sin embargo…ah, el trabajo!

  4. No conviene leer post pedorros y ver una de Polanski simultáneamente. Se lo digo como lo haría Corona, Nilda, pero como usté dice, no es como debería, je.

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