Minas a cielo abierto

Encontré a tres artistas que con el tema minas, agarran para el lado del género sabiendo cuál es el lado. El lenguaje oral es polisémico y el visual, ni le cuento.

A Niño, no le pedí permiso  porque está editado en La Vaca, con licencia anti-Copyright.

Al Negro Crist  -Cristobal Reynoso-   (me saco el sombrero),  se lo manguié y me lo emprestó.

A Miguel Rep, se lo manguié y me lo emprestó.

¡Qué los parió!… Artistas solidarios 🙂

Una vez, vi en el programa de Caloi (Caloi en su tinta), al Negro Crist dibujando con su invención: un pincel injertado en un cepillo de dientes eléctrico. Caloi contó de una de las técnicas de Crist:   acuarelas  o tinta “aguadas”  con dedo embebido en vino. En fin, todo un genio.

Ese día Caloi presentó a Pavlatova, diciendo que tenía trazos del Crist. ¡¡¡¡Gracias Negro!!!!!

Si pincha en las ilustraciones, irá a la fuente.

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La Ventana

Arturo Michelena (venezolano) óleo. El granizo de Reims 1889 (lo hizo cuatro años antes que Ernesto de la Cárcova)

Ernesto de la Cárcova. (argentino)  óleo. Sin Pan y Sin Trabajo 1892-1893

Trabajo de alumno de la Secundaria Básica nº 1 de Pinamar (Provincia de Buenos Aires, Argentina)

Ramiro Quesada 2010 tinta y acuarela

¿Victor Jara con Abre la ventana o Mozart con Don Giovanni Deh, vieni, alla finestra? Va la segunda

Mmm… dijo la nutria.

Los ranchos también se construyen con ladrillos de bosta.  Si no lo hubiera dicho Perón, podría haber sido una máxima ecologista, de esos que enervan a Cristina. Los ecologistas no son los boluditos de Free Willy (Salvemos a Willy). Es verdad que si uno se pone purista se queda solo. Pero como también diría el general, todo a su medida y armoniosamente. Para hacer adobe se necesita barro, paja y bosta en proporciones adecuadas: si te pasás con el barro, se desarma. Si te pasás con la bosta  (Gioja, Beder Herrera, el ex vivo Soria, Scioli., etc, etc) tenés un pozo ciego. Y si te pasás con la paja… ya sabés.

Minería a cielo abierto… mmm dijo la nutria… y se tiró al agua.

Me dio como una comezón que se me pasará ni bien escuche al Mono Hurtado tocando el contrabajo. El primero, es, irónicamente, para las ballenas, que nada tienen que ver con los ecologistas de Famatina. En realidad este tema ta güeno, pero te deja pior.

El que verdaderamente te alivia  es Contrabajenado (de Piazzolla).  ¡Grande Mono!


Ahora si.

Ayer me levanté temprano, tomé mate como siempre, hice pis en el fondo mirando la luna  y esperé. Un poco de vapor se elevaba desde los tréboles meados.
Nada pasó.
Seguí esperando.
Por fin el patio del cielo  comenzó a ponerse rosado, luego naranja y asomó el sol.
Me levanté con dolor en las rodillas. Me incorporé costosamente.
¿Era eso lo que esperaba?…
No se.
El día se hizo largo. Niños, mazo y cortafierro, polvo, alergia, tos.
Como a las seis de la tarde, ya no daba más.
La languidez no se calmó ni con mate, ni con jazz.
Como a la ocho la vi en la tele con el cogote cortado, y sonriendo.
Ahora si. Gracias Pachamama.

Emisión de prueba. Blog en reparación

Probando…

¿Funciona incrustar soundcloud?…

Andá a la p…





Si… ya sé, no puse el del Tano Pasman. ¿Y?… Pero pondré al jubilado prodigioso de los noventa. Ahí va

¡No existís!. La voluntad de ser

“No existís”. Esa es una expresión para desvalorizar. Se usa por este lugar del mundo, desde hace unos pocos años. Es la negación ontológica por excelencia.

Tener, viene siendo la condición necesaria para ser.  Si para ser hay que tener, y hay crisis de consumo, entonces comienza a haber una crisis del ser. No podes tener,  no sos.

Si no se puede tener entonces hay que parecer. Hay que simular que se tiene para poder ser. El significante “careta”, o “ser careta”, se refiere a este caso. La película  Dos hermanos, dirigida por Daniel Burman y protagonizada por Antonio Gasalla y  Graciela Borges, da cuenta de esa situación.

Hay una novela de Italo Calvino, El Caballero inexistente, de 1959. Allí, hay un caballero de Carlomagno, un tal Agilulfo Emo Bertrandino de los Guildivernos y de los Otros de Corbentraz y Sura (Agiulfo, pa los amigos).

Carlomagno pasa revista. Agiulfo se presenta pero no levanta su yelmo. Es una irreverencia.  Carlomagno le pide explicaciones. Agiulfo las da. Le cuenta que no existe. Levanta el yelmo. No hay nada adentro de la armadura.

Agiulfo existe a base de la voluntad. No es  la voluntad de poder de Friedrich Nietzsche. Es la voluntad  de ser.  Agiulfo existe. Tiene conciencia de si,”pero no existe”.

Luego Carlomagno le asignará un escudero. Gurdulú.

Gurdulú es una especie de Zelig grotesco. Existe mimetizándose con su entorno. No tiene conciencia. No tiene voluntad de existencia. Existe pero “no existe”. Solo quiere comer y cojer. Acciones que a Agiulfo le están vedadas. Bueno…maomeno. Le hace tener un orgasmo a una mina como nadie lo hizo antes, usando su órgano sexual posible: sus palabras.

Las interpretaciones sobre el mensaje de esta novela son heterogéneos. El contexto de su escritura es la guerra fría y se trasunta un  cierto malestar y pesimismo sobre lo que observa.

Una existencia rodeada de cáscaras: la cultura de la simulación. Varias capas separan la existencia. A veces armaduras con formas de auto, avatares de Facebook,  yelmos de botox,  petos de Lacoste o de siliconas. ¿Y abajo?…

Calvino… ¡Qué te parió! 🙂

Si pincha, irá al sitio de donde lo saqué, de paso se lee un buen texto. Pero también lo robó: fue de aquí