La verba inflamada (Cultura Libre III)

Ayer en el laburo, mientras preparábamos el mate, charlábamos con un compañero de oficina. Nuestros diálogos son locos, y a veces de ellos salen cosas que me estimulan a pensar.
Yo le comentaba del libro sobre la construcción colaborativa del conocimiento (Pinche y se lo baja) y el me decía que tenía la tesis que los hacker son la vanguardia del nuevo modo de producción.

Le advierto que en lo que sigue me alejaré de la retórica de la doctrina nacional justicialista, así que raje o quédese y putée.

Comencemos por el principio, Como este blog no es un tratado de economía política, ni de nada, no me pondré a definir cada término, pero le diré que por fuerzas productivas Marx entiende al conjunto de los medios de producción y de los hombres que los emplean para producir bienes materiales. Las fuerzas productivas expresan la relación que existe entre los hombres y  el hombre y la naturaleza. (Charly se olvidó de las mujeres).
En el “Prólogo” a la Contribución a la crítica de la economía política, afirma que las relaciones de producción de una formación económi­ca admiten y estimulan primero una amplio desarrollo de las fuerzas producti­vas, del cambio tecnológico, pero llegado deter­minado punto de desarrollo, esas relaciones de producción dejan de ser formas de desarrollo para pasar a convertirse en trabas más o menos absolu­tas para la introducción de nuevos avances tecnológicos. Conclusión: el desarrollo de las fuerzas productivas va más rápido que las formas de relaciones de producción- que en el modo de producción capitalista, son relaciones de propiedad: unos tienen la tarasca y los medios, otros tienen el sudor de la fuerza de trabajo-. De esa manera, si la humanidad no quiere perder los avances tecnológi­cos, se ve obligada a revolucionar las relacio­nes de producción.

Stop zurdadas marxistas. Veámoslo con ejemplos.

Un tipo particular de propiedad privada, es la propiedad intelectual. Alguien tiene una idea. La registra. es de él. Eso funcionó/funciona para el secreto industrial. No se puede saber la fórmula. No se puede usar la idea de otro para desarrollarla. Si un técnico de Microsoft tiene un problema de programación, no puede consultarlo con otro que no trabaje allí, salvo que revele secretos. Puede ser echado y juzgado por violar la ley. Las leyes tampoco acompañan el desarrollo de las fuerzas productivas. Solo violando la ley, un hacker puede avanzar. Y su avance, es el pre-anuncio de un nuevo modo de producción, donde las relaciones de producción sean diferentes a la de la sociedad industrial. Las formas actuales de relaciones de producción obstaculizan el desarrollo de las fuerzas productivas. Y vio… eso lo dijo Charly, hace… unos días.

La idea de la construcción colaborativa del conocimiento viene del mundo de la informática, pero según mi cumpa de laburo y ahora también yo, pienso/pensamos que es la vanguardia de un nuevo modo de producción.

¡Viva Perón!… (Para no alejarme demasiado y volver al redil, es una frase que cada tanto debo repetir) Me estimula. Pruebe…

Disculpe tanto palabrerío. Me pasó como a Borges en una tira de Inodoro Pereyra. Argumentó diciendo: “Tengo la verba inflamada”

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