Yira yira

Caminando por la ciudad miro paredes. Cuando me acuerdo de llevar cámara, registro. Lo mío son los pequeños universos. Lo micro.

Me topé con esto:

Recordé Yira yira, de Enrique Santos Discepolo.

“Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres
que vos apretás (…)

Dale mudo: hoy te toca a vó. Cantale a la década infame

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Arqueologia urbana.

Fin de semana largo en Argentina. Citadinos rajan pal mar y los Sudacas de la casa hacemos huevo sin migrar: parrilla y pileta de lona. Pero no todo es rélax.

Estoy ampliando la cocina porque  nos quedó chica. La cocina actual solo sirve para cocinar y la quiero para enchamigarme (recibir amigos, matear, comer allí). Transformarla en el centro neurálgico de la casa. Un refugio amigable,  y que el living quede como una opción más formal.

Llegó el momento de romper la pared que separa lo nuevo de lo viejo. (En realidad, las paredes, porque cuando la construí originalmente,  era de pared doble con cámara de aire).

La primer pared cede. El cortafierro pasa impulsado por el mazo de kilo y medio. Y allí, encerrados, aparecen unos bollos de diario Página 12. Amarillos, semi-destruidos.

Siempre me fascinaron los secretos, tesoros, historias escondidas. Esos diarios eran como una ventanita al pasado reciente. ¿Cómo era Argentina en la época de la construcción de la cocina? …Cuando trato de abrirlos, se rompen. Los dejo al sol.

Ya secos, el nuevo intento también falla. Sobrevive uno por un rato. Lo fotografío y una ráfaga lo levanta y termina a los pies de mi perra, que lo destroza.

La foto no muestra el año ni la fecha. Pero recuerdo  haber visto que era de 1996. No hace tanto.  La página tiene una nota de la peregrinación a San Cayetano, patrono del trabajo y una solicitada de paro. No sé quien la firma. Debe ser del 7 de agosto, porque el seis es la fecha de la histórica peregrinación.

Intento buscarlo en la página web del diario. El buscador solo tiene hasta el año 1998.

¿Qué pasó en 1996?

El 8 de Enero, un incendio arrasa con 19,850 hectáreas de bosques en la Patagonia. Esto lleva a la oposición a criticar la impavidez de la Secretaria de Recursos Naturales, Maria Julia Alsogaray, ante estas catástrofes. Ella dice “Los problemas no corresponden a mi jurisdicción“.

Un juez dispone investigar la responsabilidad del Ministro de Defensa, Oscar Camilión, por la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia. Camilión renuncia ante la posibilidad de un juicio político.

Alegando problemas de salud, Eduardo Bauzá también abandona la Jefatura de Gabinete.

El Presidente Menem y el Presidente de Chile, Eduardo Frei, se reúnen en Buenos Aires para tratar el problema de los hielos continentales.

El 30 de Junio, los porteños eligen a Fernando de la Rúa como primer Jefe de Gobierno.

El secretario de Justicia, Rodolfo Barra, renuncia después de comprobarse una denuncia periodística aparecida en la revista “Noticias” donde se revelaba su participación, en los años 70, en un grupo ultranacionalista de derecha.

El 26 de Julio abandona su cargo Domingo Cavallo. Desde fuera seguirá  con sus ataques contra Alfredo Yabrán (dueño de importantes empresas). Cavallo es reemplazado por el Presidente del Banco Central, Roque Fernández, que no hace mayores cambios en la política económica.

El 20 de Enero, la cantante Madonna llega a Buenos Aires junto al director de cine Alan Parker, para filmar una película sobre Eva Perón.

La película Sol de Otoño,o del director Eduardo Mignogna es la película del año, protagonizada por Norma Aleandro y Federico Luppi.

Gabriela Sabattini anuncia su retiro luego de perder en la primera rueda el US Open.

Leonardo Simmons se suicida y de la misma manera muere la actriz Cristina Lemercier, conocida por su actuación como Jacinta Pichimahuida. También mueren el ex Presidente de facto Alejandro Lanusse, Oscar Alende, Tato Bores y Niní Marshall.

Velez gana el clausura y River el apertura y la Libertadores.  Se consagra campeón mundial en motonaútica Daniel Scioli.

Basta. Muy fuerte. No le puse indicadores industriales, de ocupación/desocupación, balanza comercial ni nada de eso. ¿Pa qué?… Ud. ya a esta altura, está pensando en propia vida en 1996. No diré nada, nada, nada. Solo datos.

De cajón,  va Mensaje en una Botella de Police/Sting o Eclipse de Mar de Sabina (por lo de “en el diario no hablaban de ti”).  Pero no. Quiero que cante León, la de la Bersuit

Peronismo de moras y frutillas

Hacer dulce es fácil: se cocina fruta con azúcar en proporciones y tiempo adecuado y luego se envasa en frascos esterilizados. Y si usted usa siempre la misma fruta y la misma marca de azúcar, el sabor será similar. Pero resulta que esto no es del todo así.

Vio que dos personas, con la misma receta, obtienen sabores diferentes… Es que hay algo de la subjetividad y la biografía del cocinero puesto allí. Pongamos el caso que los ingredientes sean exactamente iguales. No debería obtenerse un resultado distinto. Pero la manera de cortar, los grosores,  las sutiles diferencia en las cantidades, la intensidad del calor, el interés, el tiempo para cada paso, son claves.

Yo le agregaría a esto, las circunstancias biograficas y trayectorias vitales  de los involucrados en un proceso culinario. Hay allí una alquimia.

Para mi receta de moras y frutillas identifiqué los siguientes ingredientes:

  • un padre exiliado que se quedó allá.
  • un parque con árboles, justo en esta época las moras están maduras
  • 750 gramos de azúcar que no sea Ledesma. El dulce le saldrá amargo con toques de apagón. No se arregla con nada.
  • una olla Essen grande.
  • dos kilos de frutillas (justo en esta época los productores las rematan, porque se maduran todas juntas) Si Ud. vive en otro lado, alejado del cinturón hortícola de La Plata, vea como lo resuelve.
  • hijos  y mujer. Para esta receta sirven para ser feliz y para juntar fruta. Si no tiene, puede chamuyarl@ con la excusa del dulce.
  • ropa adecuada para que no le importe mancharse.
  • una visita de su padre.
  • una cucharada sopera de limón.

Procedimiento

  • ponga las reposeras en el auto, el equipo con mate, baldes y bolsas para juntar moras.
  • logre que todos suban al auto.
  • acérquese a un bosque con moreras.
  • Ponga a la familia a juntar. Cada tanto cómase una mora y mánchese los dedos, la cara y las manos.
  • despliegue las reposeras.
  • hable de cosas intrascendentes a la sombra. Disfrutará, porque lo importante es lo no dicho.
  • Juegue con sus hijos
  • Grite un poco.
  • Vuelva a su casa.
  • Lave la fruta. No intente sacarle los cabitos a las moras, no podrá y en el dulce no queda mal.
  • Mezcle en partes iguales moras y frutillas y póngalas en la olla hasta que falte un centímetro o dos para el borde.
  • Ponga el azúcar y la cucharada de limón. No se puede hacer dulce sin azúcar. El limón es para recordarle al dulce que la vida tiene muchas variantes.
  •  Mientras tanto hierva en otra olla frascos limpios y tapas.
  • Revuelva cada tanto con una cuchara de madera. Si le gusta, puede meter un mixer para desmenuzar, pero no es imprescindible.
  • Hable del peronismo con su padre. Discuta y pruebe el dulce. Puede meter allí a Maquiavelo, capitalismo, realpolitik, contexto, etc.

Póngale que en vez de su padre exilado, usted habla con su tía macrista. El sabor será efímero. El dulce se pudre rápido.

¿Cómo sabrá si el dulce está listo?. Claude Lévi-Strauss, observa que las tribus que no conocen la cocción de los alimentos no tienen la palabra para decir cocido ni crudo. El chabón reflexiona: para alcanzar lo real, es necesario de antemano poder hacer abstracción de lo vivido. sólo las nuevas experiencias permiten desarrollar nuevos paradigmas.

Retomemos….  Ponga un poco de dulce  en un plato, y al pásele el dedo de manera transversal: si las aguas quedan divididas, Ud. no será Moisés, pero aprendió a hacer dulce.  Pero pongamos que no hizo la prueba transversal, y  unta una galletita Traviata y se chorrea  por los  veintitrés agujeritos. Tonce le falta.  La Traviata es  como Rucci, quiere un dulce de moras y frutillas sin Perón y no se puede.

Si quedó duro como rulo de estatua, es que se pasó. Si no tiene gusto a quemado, se resuelve agregando un poco de agua. Pero si se quemó, tiene que comenzar todo de vuelta: en mi caso, con un golpe cívico militar. No conviene que el dulce se queme.

¿Qué se pensó?… ¿Que era solo teoría?… No. Ahí estamos juntando moras

Micro-organismos y peinado de tobogán

Si Ud. leyó la mirada de los otros 1, (Puede chusmiar pinchando el enlace), sabrá que mis hijos son especiales, en todos los sentidos de la expresión.
En esta oportunidad, quisiera compartir algo de los singulares diálogos con mi hija de 10 años que tiene Síndrome de Asperger.

1.
– Papá… en esa rama hay dos palomas y un palomo.-
(Veo que efectivamente hay tres palomas) -¿¡Y cómo te das cuenta cuál es macho y cual hembra!?…-
-Y papá… (con aire de superioridad)… ¡Porque las hembras ponen huevos!

2.
-Papá: me gustaría saber el nombre del dueño del pito que embarazó la panza de la señora que me tuvo- (Mis hijos son adoptivos)

3
-Papá… ¡Qué linda música! (estamos viendo un concierto en la tele)-
-Es La Primavera de Vivaldi-
-¿Y cuál es Vivaldi?…-
-Vivaldi se murió. Es el que escribió la música-
_¿Se le murió la mano?…-
-No Brisa, se murió todo-
-¿Y quién se lo comió?…-
-Los micro-organismos, Brisa.
-Haaa., bué.-

4
-¿¡Qué te pasó en la Mano, Brisa!?…
-Un niño de la escuela me pinchó con el lápiz-
-¿¡Quién?!… ¿¡¡Por qué?!!!… ¿Le dijiste a la señorita?…
-El niño se llama (preservaré su identidad). Me lo hizo porque tiene problemas. No es malo. Se descargó conmigo….. Todos tenemos problemas…. ¿A qué señorita?…-
-¿¿¡¡¡Cómo a qué señorita?!… YO te estoy preguntando… ¿Se lo dijiste a la señorita, Brisa?!…
-Papá, ¿Vos decís esa que tiene cara de Parasaurolophus o la del peinado de tobogán?
-¡¡¡¡Brisaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!-

Pasillo con ventanita para atrás y para el costado.

Hace unos días, buscando una imagen del Roto, llegué hasta el blog de Raquel, una arquitecta valenciana. Leí su entrada del lunes posterior a las elecciones españolas. Pueden verla aquí. (Recomiendo también leer los comentarios). El video me produjo una risa nerviosa. Luego  ella reproduce un mensaje de Twitter:

“Estoy dándole a F5 ininterrumpidamente a las ofertas laborales de Infojobs, tienen que estar al caer. TIENEN QUE ESTAR AL CAER.”

La pantalla de mi compu era una  ventana al pasado: vi el 2001 en Argentina . Recordé un corto de animación francés: El pasillo (Le Couloir).

Lo busqué y lo encontré en Vimeo. Está en francés sin  subtítulos. En Youtube, en francés y subtitulado en ruso, o algún otro idioma del estilo.

Lo comparto en francés. On-line subtitulado o con audio español, no lo encontré, pero si le dan ganas de bajarlo con subtítulos en español en formato srt, pinche aquí. (Y luego, el rectángulo verde que dice Download: 55,24 MB)

Recomendación: no es un canto a la vida. Raje ahora que le avisé.

No espere reflexiones intelectuales: solo diré que un pueblo movilizado puede cambiar la historia. Y ahí exorcicé la tristeza. Hay que valorar lo que hemos logrado aquí y dejarse de joder. No estamos acostumbrados a que la política conduzca a la economía. Cada tanto es bueno mirar para atrás y para el costado. He dicho! (Disculpe, no es con Ud. es que la gorilada me  hizo calentar)

PD: Subtitulado español on-lin made in Sudaca Renegau, aquí 0u0MG7xc8BV5gqDx46M4RD

Esquizofrenia argenta I

PD: Un día Peteco estaba en Shangai. Escuchó el inconfundible sonido de un coyuyo (una especie de cigarra) que le recordó a su Santiago del Estero. Rajó y se compró una flauta de bambú y un violín chino y compuso El coyuyo de Shangai. Está en el disco El viajero. Cómpreselo 🙂

Se viene el zurdaje. Las retóricas de la Chiqui

A principio de los 90 Albert O. Hirschman, publicó Retóricas de la intransigencia.

En ese viejo texto  se oponía a Tacher_Reagan  que venían a destruir el Estado de Bienestar. Hirschman asume  una posición interesante: analizar la retórica de la reacción conservadora desde una perspectiva histórica.

El  chabón toma a lo que T. H. Marshall denominó respectivamente las dimensiones civil, política y social del “desarrollo de la ciudadanía”en Occidente: la Revolución Francesa con su afirmación de la igualdad y de las libertades civiles en general en el siglo XVIII; la generalización del sufragio universal en el siglo XIX, y el nacimiento del Estado del Bienestar en el Siglo XX. (Todo esto seguro Ud. que lo sabe). Lo que Hirschman indaga es el discurso de la reacción conservadora a cada una de esas transformaciones sociales.

Identifica tres tesis reaccionarias que sintetizan los argumentos que los conservadores han manejado a lo largo de tres siglos para oponerse a los tres impulsos “progresistas”:

Tesis 1 (Guarda la tosca, no innovar) Tesis del efecto perverso, según la cual toda acción  para mejorar algún rasgo del orden político, social o económico sólo sirve para cagarla. Se me ocurre ahora pensar en los tiempos hegemónicos de la convertibilidad y los primeros ensayos para cuestionarla. La reacción a los balbuceos en contra era aplastante. Ud que tiene más memoria e ingenio, puede pensar otros ejemplos. Si está en Europa, se le ocurrirán muchos.

Tesis 2: (Es al pedo) la tesis de la futilidad, todo cambio será inútil porque la sociedad y la economía están regidas por leyes naturales inalterables. Idem que la primera tesis. Pienso miles de ejemplos, pero esto se hará tedioso.

(Ilustraciones del viejo Breccia en el libro Perramus (Pinche y sea feliz) , con guión de Juan Sasturain)

Tesis 3: (Se viene el Apocalipsis de Lilita) tesis del riesgo.  Sostiene que el cambio  propuesto  implica un riego demasiado alto y que lo que podría ganarse es poco respecto a lo que podría perderse. Por estos pagos piense en los gurús de la City, o en la charla del taxista, luego de hablar del clima.  Si votó ayer en España ya sabe de lo que hablo.

El Roto

¿ Política?… ¡Noooooooooo!… deje que se ocupen los técnicos, que saben.  No son corruptos y no harán cagadas. ¡No toques nada, nene!… que se rompe. Dejame a mi

Hirschman pone al descubierto los argumentos endebles de la retórica conservadora y se carga a  Tocqueville, Herbert Spencer Milton Friedman y otros más que no me acuerdo, pero su texto se ha vuelto tan vigente, como los discursos de la reacción conservadora.

Pensaba… ¿Cómo   es que pasados los siglos, la retórica de la reacción  sea siempre la misma desde el Siglo XVIII?… Y Chiquita Legrand me contestó, desde abajo de una capa de revoque que intenta disimular reacciones decimonónicas: -es que el público se renueva-  para agregar inmediatamente .-Se viene el zurdaje-.

PD: si digo Tacher, es Tacher, no Thatcher. Donde dice Reagan, Ud. puede poner Rigan, que no pasa ná.