Graciela Alfano. Olvidos.

No se deje engañar por el título, estoy hablando de la historia.  ¡¡¡Raje ahora!!!
La historia es el producto de una lucha de poder entre la memoria y el olvido. Hay allí una batalla por la construcción de un pasado memorable.
¿Qué vale la pena recordar?… ¿Quién hace el relato?… ¿Qué intereses persigue?…
No es posible hablar del pasado más que desde el presente. Son las preocupaciones, las posturas políticas del ahora las que nos impelen a indagar, y así el pasado está en constante construcción. ¿Es esta una visión idealista de la historia?… Más bien subjetivista, no hablo de la realidad, sino del relato histórico. Un sujeto, en determinadas coordenadas geográficas e históricas, con una formación determinada, una subjetividad determinada, miembro de una clase social determina, con intereses determinados, se pregunta hechos del pasado. El punto está en el proceso vital de construcción de las preguntas. Leerá con sus lentes e interpretará con el saber que ahora posee.

Tanto Remo Bodei como Yosef Yerushalmi (Yerushalami, Reflexiones sobre el olvido 1998) hablan de la necesidad del olvido.
En este país, la necesidad del olvido, a primera vista, parece -cuanto menos-, reaccionaria. El perdón obligatorio vía indulto nos pone una alerta. Pero piense… la delantera de Brown de Adrogué del 87, el nombre de los programas de televisión de las Trillizas de Oro, los chistes del Soldado Chamamé… ¿Merecen el recuerdo y la historia?… Si cree que si…ocúpese. Si cree que este texto es un alegato en contra de memoria verdad y justicia, no entendió. El olvido cumple una función en la salud individual y colectiva para que no nos ocurra como a Funes, el memorioso. (Pinche, leerá el cuento de Borges). Tenemos que poder elegir qué recordar y qué olvidar, y eso es política.

Otra cuestión son las necesidades del poder. Se usa el pasado para naturalizar realidades actuales o para inculcar determinados y convenientes valores. Se acomoda deliberadamente, se inventa.  Hobsbawm advierte sobre la invención de tradiciones para inculcar valores que permitan una “continuidad con el pasado”. Cuando a Menem (me agarro los genitales) le preguntaron por los pobres dijo: “pobres ha habido siempre”. Si es ahistórico, es natural, y la naturaleza nos des-responsabiliza.

Y cómo es que llegué hasta acá…
Creo que culpa de Graciela Alfano. Dice Yerushalmi que tal vez el antónimo de olvido no sea memoria, sino justicia.

 

Elegí recordar a seminare, pero como me gusta el jazz…

Adrian Iaies

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3 pensamientos en “Graciela Alfano. Olvidos.

  1. Yo, Sudaca, honrosamente,le cuento que pertenezco al “Movimiento por la Aparición con Vida de Graciela Alfano”, porque es sabido que ese monstruo no es ella, sino que es un armado, pérfido clon.
    ¿Donde está Graciela?
    Abrazo

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